viernes, 10 de septiembre de 2010

Un momento para los niños. 29 de Noviembre 2009













                                                                                                                                                                                      Un momento para los niños (Valle Amauta y Tablada de Lurín )


                                                           Roberto Monge Rivero
                                                         29 de Noviembre del 2009
 
Teníamos todo preparado para viajar a Andahuaylas en Octubre. La población del distrito de San Jerónimo nos estaba esperando como todos los años para la atención médica. Los Odontólogos con sus equipos, la Otorrinolaringóloga, los Oftalmólogos y yo con mi óptica portátil estábamos listos para apoyar a nuestra amiga andahuaylina Leonarda cuya asociación benéfica “Sueños” había conseguido ayuda desde Italia para los pasajes aéreos y para materiales odontológicos y medicinas. De pronto nos dieron una pésima noticia: Leonarda –la principal promotora de las jornadas médicas en Andahuaylas- ha sufrido un serio accidente y tiene fractura de cadera y fémur.

Esta vez la que necesita ayuda es Leonarda y en medio de la tensión por su accidente, nadie atinó a continuar las coordinaciones para la jornada médica y fue suspendida.
Mientras Leonarda se recuperaba lentamente, yo atendía a mi clientela habitual en la Óptica GAFAS y entre ellos, a una señorita estudiante de Psicología que hace sus prácticas profesionales en un centro de ayuda social y psicológica para niños en zonas muy pobres y deprimidas. Ella me habló de su trabajo y me pidió apoyo en Óptica y Oftalmología para niños de 4 a 7 años en una quebrada de Vitarte llamada Valle Amauta. Grande fue su sorpresa cuando le dije que debido a la suspensión de la jornada en Andahuaylas, algunos médicos aceptaron ayudarme y que podíamos atender en las especialidades de Oftalmología, Odontología, Pediatría y Medicina General.

La atención médica se llevó a cabo en las aulas de un colegio estatal del asentamiento humano y pasaron sus controles aproximadamente 200 niños y niñas que inician su edad escolar. El Dr. Dacio Maldonado, Médico General detectó y trató parasitosis y anemias, además de afecciones bronco-pulmonares y digestivas. El Dr. Leo García, Odontólogo y sus colaboradores hicieron los odontogramas y curaciones y la Dra. Bety Yañez, Oftalmóloga del Hospital Dos de Mayo, examinó los ojos de cada niño y los casos serios fueron derivados para su atención gratuita en el Hospital. Las recetas de los lentes me fueron entregadas para su preparación y montaje. Yo tenía algunas monturas donadas para niños y el Centro de Ayuda Social que me convocó, aportó el costo de las lunas de medida de tal manera que ningún niño con problemas ópticos se quedó sin su anteojo.

Pero como estas atenciones se logran con la ayuda solidaria de varios médicos, cuando cualquiera de ellos es nuevamente convocado para ayudar, recurre a los otros a quienes apoyó anteriormente generándose una cadena de ayuda social cuyos eslabones nunca terminan de agregarse. De este modo, cuando el Doctor Maldonado fue visitado por un amigo fraile franciscano que apoya a una comunidad y un colegio humilde de la Tablada de Lurín, sin pensarlo dos veces acudimos en su ayuda para atender todo un domingo.

A diferencia de la población de Valle Amauta en Vitarte que es un asentamiento humano mas reciente y con mucha gente desempleada, en la Tablada de Lurín, la gente es pobre pero no en extremo. La población es inmensa y está más organizada. Tiene varias calles y avenidas asfaltadas, parroquias, tiendas comerciales y algunos consultorios médicos. El porcentaje de desocupados es mucho menor.
Nuevamente las aulas de un colegio se convirtieron en consultorios. Al iniciar la jornada médica la gente de todas las edades acudió a sus controles. La afluencia inicial fue moderada. Parece que la gente aquí es más cautelosa, pero a medida que los pacientes salían, se corría cada vez más la voz de que la atención era buena y pasado el mediodía la demanda desbordó la capacidad de atención y comunicamos que el próximo domingo haríamos una segunda jornada aunque no estaba prevista. En la Tablada de Lurín, la gente con empleo está dispuesta a pagar por una consulta especializada y al ver las enormes colas, pidieron tarjetas para acudir a los consultorios particulares.

El segundo domingo la gente estaba esperando la atención desde temprano y nuestra capacidad de atención fue nuevamente superada. Esta vez decidimos repartir tickets para que los que quedaron sin atención, lo hicieran en una en una tercera y última jornada dominical. Un domingo más lejos de la familia podría ser causal de divorcio pero es tanta la gente que requiere atención médica ó consejos para mantener la buena salud que lo que empezó con la intención de dedicar un momento para los niños amenazaba con extenderse eternamente. Es evidente que se requiere inversión estatal en salud, para tener un servicio sostenido en atención médica en las zonas de extrema pobreza.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Pueblo Nuevo de Ica. Entre los rezagos del sismo y el desarrollo
















Pueblo Nuevo de Ica. Entre los rezagos del sismo y el desarrollo
RobertoMongeRivero 6 de Setiembre del 2010
Muchos pequeños pueblos y caseríos de Ica están lentamente superando el violento retroceso causado por el terremoto de Agosto del 2007. Aún se notan sus estragos, en un departamento que se acerca al pleno empleo, gracias al crecimiento de su agroindustria, sus textiles y pesqueras y es notorio el contraste entre nuevas construcciones de material noble junto a viviendas destruidas.
El distrito iqueño de Pueblo Nuevo que visitamos este fin de semana, ha conectado mediante una pista asfaltada a todos sus caseríos con la Panamericana Sur. Ahora el transporte público y de carga llega desde Ica en pocos minutos, sin maltratar los vehículos. Se nota la inversión del gobierno local pero falta mucho por hacer en vivienda, educación y salud.
Una de las nuevas construcciones ubicada frente a una hermosa plazuela recientemente inaugurada en el caserío Pongo Chico del distrito iqueño de Pueblo Nuevo, es su Centro de Salud. Es un local amplio con buena iluminación natural y excelente ventilación, pero que aún carece de muchos equipos médicos y para paliar la carencia mientras se consiguen los equipos, un antiguo vecino del distrito que ahora vive en Lima, conectó a su alcalde con un médico amigo que es el actual Presidente del Club de Leones de Santa Beatriz.
En corto tiempo acordaron que el Club de Leones convocaría a un grupo de amigos y colaboradores médicos de diversas especialidades para atender gratuitamente a los pobladores del distrito y la Municipalidad de Pueblo Nuevo se encargaría del transporte, alojamiento y alimentación durante el fin de semana.
El viernes 3 de Setiembre a las 11:30 de la noche partió el bus rumbo a Ica y entre sus pasajeros viajamos especialistas en Medicina General, Pediatría, Otorrinolaringología, Odontología, Neurología, Oftalmología y Óptica oftálmica. Cinco horas después, el transporte contratado por el Alcalde de Pueblo Nuevo nos recogió del terminal de buses en Ica y nos llevó a un hostal para descansar dos horas y luego de un buen desayuno iniciamos la atención hasta las 6 de la tarde, con una breve interrupción para almorzar. Nos preguntaron si habíamos sentido un temblor a las 6 de la mañana. Nadie en el grupo lo sintió. Nuestro sueño fue a prueba de ruido y temblores.
La asistencia de pacientes fue masiva y todos terminamos agotados pues la noche anterior pudimos descansar muy poco en el bus y solo dos horas en el hostal. Nos invitaron a comer un gran plato de chicharrón de pollo con papas fritas y nos fuimos al hostal dispuestos a tomar una buena ducha y dormir. ¿Dormir? No será fácil. Hay fiesta en la terraza junto a la piscina y el pequeño bar no se da abasto para atender a los jóvenes en plena “fiebre de sábado por la noche”. El hostal tiene terma solar y bastante agua caliente. Después del baño, a pesar del gran volumen de la música, me quedé dormido.
Desperté con los gritos de una jovencita que trataba de impedir una pelea entre dos galanes posiblemente ebrios. Aún no amanecía. El reloj marcaba las 4:45 de la madrugada y la música seguía. Terminó la bronca y dormí nuevamente hasta las 7 en que el coordinador nos despertó para desayunar. El equipo de música seguía sonando y aún algunos jóvenes conversaban y bebían en el bar.Llegamos a Pongo Chico a las 8 de la mañana a continuar la atención y el Centro de Salud reventaba de gente. Tuvimos que ordenar las colas por especialidades y atender sin parar hasta las dos de la tarde. En el almuerzo de despedida, un emocionado promotor y un agradecido alcalde nos felicitaron por el buen desempeño en la atención de cientos de pobladores y regresamos a Lima, cansados pero contentos, con una botella de buen Pisco Puro de Ica y un kilo de enormes pecanas.

martes, 31 de agosto de 2010

MAYORMENTE DESCONOZCO Parte II. 40 días de Fiebres de Origen Desconocido




MAYORMENTE DESCONOZCO Parte II40 Días de Fiebres de Orígen Desconocido
Roberto Monge Rivero
29 de Mayo del 2010


Desde el viernes 19 de Febrero por la tarde me empezaron a afectar fiebres altas y continuas. Lo que inicialmente parecía un resfrío ó una gripe quedó descartado por los exámenes de laboratorio que indicaban una fuerte infección bacteriana de origen y foco desconocido pues una semana después, en el examen clínico, los médicos no pudieron encontrarlo.


El sábado 27 de Febrero me interné en una clínica para efectuar exámenes radiológicos, colonoscopía, ecografía de tórax y abdomen pero no encontraron el foco infeccioso.
Para evitar una septicemia empezaron a tratarme con fuertes antibióticos de amplio expectro por vía endovenosa y la fiebre empezó a ceder el miércoles 3 de Marzo, casi dos semanas después de su inicio pero sigo sin diagnóstico. Al tercer día sin fiebre me enviaron a casa con medicación oral y la mejoría continuó.


Cuando todo parecía controlado, empezaron nuevamente las fiebres el 19 de Marzo.
Cambié de médico y de clínica. Ordenó nuevos análisis y cultivos, y mientras esperábamos en casa los resultados, un fuerte dolor en la parte inferior de mi pulmón derecho dio el aviso del origen de las fiebres. La pleura se había inflamado señalando la zona donde concentrar la búsqueda. Mi apetito desapareció y mi cuerpo continuaba debilitándose. Me costaba mucho trabajo estar de pié y mantener los ojos abiertos.


El 24 de marzo los nuevos antibióticos y la cortisona aún no hacían el efecto deseado. Estoy en casa, en cama, con antibióticos a la vena. Un técnico especialista viene diariamente a administrar las dosis. Mis alimentos se han reducido a gelatina y compotas de fruta. Todo lo demás me da náuseas. Seguimos a las espera de los resultados de los exámenes.


Uno de los exámenes descartó cáncer hepático. Hasta que al fin, una de las tomografías detectó una anormalidad en el lóbulo superior derecho del hígado y se confirmó la presencia de un abceso causado por bacterias aún desconocidas y que aunque nunca causó dolor en el hígado, si lo causó al comprometer a la pleura del pulmón derecho.


El 30 de Marzo me hospitalizaron é intentaron drenar el abceso pero su excesiva densidad y su gran tamaño no lo permitió.
El día 1° de Abril –Jueves Santo- el cirujano intentó inicialmente extraer el abceso mediante laparoscopía lo que hubiera resultado menos traumático, pero al comprobar la condición purulenta y hemorrágica del hígado, decidió retirar el instrumento y realizar una cirugía abierta.


El abceso tenía mas de 14 cm. y la cavidad resultante de su extracción era tan grande que el hígado no cesaba de sangrar. El cirujano se vió obligado a rellenar la cavidad con gasas estériles, cerrar temporalmente el corte para favorecer la coagulación, aplicarme una transfusión de sangre.
El Domingo de Resurrección, tras comprobar la coagulación, efectuó la segunda cirugía. Abrió por el mismo lugar para retirar las gasas. De todo esto me enteré durante mi recuperación, pues yo no tenía la menor idea de las fechas.
Debido a la envergadura del abceso retirado y a la gran longitud del corte abdominal -25 cm. siguiendo la línea inferior de mis costillas del lado derecho- estuve durante 10 días en cuidados intermedios. Los dos primeros días sedado, entubado y con las manos amarradas; con antibióticos y alimentación endovenosa. La atención de las enfermeras y auxiliares fueron extraordinarias. Marinés venía todas las mañanas y se iba en la noche. Mi hijo Roberto llegaba todos los días después del trabajo. Mi hija Mariana quien vive en Chile, vino dos fines de semana y mi hijo Fernando quien vive en Ecuador vino cuatro días.


Recibía las visitas de una en una pero en ocasiones tenía tantas que la sala de espera estaba repleta. Cuando abrían la puerta yo podía ver desde mi cama a muchos familiares y amigos saludándome, alentándome y deseándome pronta recuperación. Fue muy reconfortante y halagador ver y sentir tantos buenos deseos así como saber cuántos parientes y amigos se presentaron dispuestos a donar sangre y cubrir de inmediato la cantidad requerida.
Durante estos diez días, el médico esperaba una evolución positiva del hígado, para poder iniciar el tratamiento del pulmón derecho que había sido afectado desde el momento en que el abceso causó la inflamación de la pleura. Para el médico era una incógnita verificar que teniendo uno de mis pulmones repleto de líquido y con la pleura inflamada, mi nivel de oxigenación se mantuviera en 95% y me preguntó si practicaba algún deporte. Parece que el fulbito, el frontón el bádminton y la navegación a vela fortalecieron mis pulmones a tal punto de tener la capacidad de oxigenar razonablemente el organismo con uno solo que automáticamente modificó mi frecuencia respiratoria haciéndose menos profunda pero más frecuente de modo que el pulmón sano evitó que el otro sufriera molestias manteniendo sorprendentemente la oxigenación. Con la ayuda de ejercicios respiratorios dirigidos por un especialista pude mantener el pulmón funcionando hasta que mi estado de salud permitiera hacerle un drenaje.
Al 4° día en cuidados intermedios intenté pararme y caminar con la ayuda de una enfermera. Ya tenía casi 15 días postrado y con alimentación exclusivamente a la vena. Al apoyar los pies en el suelo, sentí como la sangre se movía bruscamente produciéndome un cosquilleo intenso en la planta de los pies. Logré mantenerme de pié pero no pude dar ni un solo paso. Sentía que mis pies pesaban una tonelada y mis debilitados músculos fueron incapaces de moverlos. Seguí intentándolo día a día pero recién al 8° día pude caminar solo –bajo supervisión- dentro de la sala. Los escasos 10 metros de ida y 10 de vuelta me agotaron como si hubiera corrido una maratón.
Al 10° día me pasaron a una habitación pero continuó mi régimen restringido de visitas pues debieron ponerme tres drenes y mantener la alimentación y medicaciones por vía endovenosa. El tubo de mayor calibre se insertó en el pulmón derecho y en el primer drenaje eliminó 3 litros de líquido y continuó drenando pequeñas cantidades durante varios días más. Los otros dos drenes, destinados a eliminar pequeñas colecciones de líquidos residuales a la cirugía y que habían quedado atrapadas en zonas de difícil acceso entre el hígado, la pleura y el diafragma, fueron colocados con ayuda radiológica y tomográfica, para evitar dañar zonas sensibles en el pulmón.
Todos estos procedimientos de colocar y retirar drenes , además de producirme calenturas y fiebres, me limitaban la movilidad, retardando la rehabilitación muscular.
Cuando los drenes y medicamentos completaron su función, mi alimentación oral mejoró y la fiebre desapareció, me dieron de alta después de unos casi eternos 30 días de hospitalización.
Ahora he recuperado algo de peso, mi hemoglobina está en buen nivel y me he podido reintegrar gradualmente a mi trabajo. Estoy sano pero cuando me preguntan ¿Cómo llegaron las bacterias a tu hígado? , solo puedo responder MAYORMENTE DESCONOZCO.

MAYORMENTE DESCONOZCO Parte I

MAYORMENTE DESCONOZCO. Parte I
Roberto Monge Rivero
10 de Marzo del 2010

Estoy efectuando el exámen preventivo anual de la visión de los empleados de Luz del Sur en un amplio auditorio de su local de Chacarilla que comparto con los médicos de otra institución que efectúan exámenes clínicos y que ocupan la mitad posterior del auditorio. Es viernes 19 de Febrero y afuera, el calor es insoportable. El potente aire acondicionado cercano al ingreso y a la zona que ocupo, está al máximo para que pueda llegar a los médicos y pacientes de la zona posterior, pero a mí me da en la espalda y siento que me enfría demasiado. La atención es bastante fluída y no me permite cambiar de ubicación a los equipos. El lunes debo continuar en este mismo local pero antes de iniciar me reubicaré fuera del alcance del frío chiflón. En los momentos en que disminuye el flujo de la atención, aprovecho de salir al lobby y normalizar mi temperatura.
Los viernes los empleados de esta empresa no trabajan por la tarde y en vez de un menú de cafetería, almorzaré en casa y tendré tiempo de hacer una pequeña siesta antes de irme a la óptica. Desperté de la siesta con el cuerpo cortado. Es posible que el enfriamiento por el aire acondicionado me esté produciendo un resfrío pues estoy con fiebre. Apenas pasó de 38° tomé dos pastillas de Paracetamol y me bajó de inmediato pero a las 9 de la noche me volvió a subir y esta vez hasta 39.5° y acompañada de un dolor en la articulación de mi hombro izquierdo. Sigo pensando que la causa es el aire acondicionado que además me ha producido una bursitis. Una nueva dosis de paracetamol me calmó la fiebre y el dolor pero reaparecieron con fuerza a las 2 de la madrugada.
Si se trata de un virus, espero que el fin de semana los síntomas disminuyan pues los días lunes y martes tendré mucho trabajo.
Me pasé todo el fin de semana tomando los antipiréticos, transpirando, duchándome, cambiando ropa, sábanas y almohadas. La fiebre no cede y el dolor del hombro tampoco ni con ungüento antiinflamatorio. Sin contar el hombro, no aparece ningún síntoma respiratorio, digestivo ni urinario. Solo fiebre cada 5 horas.
Premunido de suficientes pastillas de antipirético y bastante líquido para compensar la deshidratación por la sudoración excesiva al bajar la fiebre, atendí en la óptica a mis clientes el sábado y el lunes. El martes completé mi trabajo en Luz del Sur pero el cuadro sigue idéntico. El estómago funciona perfectamente y en mi garganta no aparece ni siquiera una garraspera. Me acaban de comunicar que los exámenes preventivos del miércoles 24 y del jueves 25 han sido postergados. Esto me viene muy bien. Me impedirá el stress de trabajar afiebrado con tanta gente y no creo que un virus dure más de una semana. Solo me quedará un día de trabajo intenso el viernes.
La fiebre no quiere desaparecer. Es jueves 25 de Febrero y ya tengo siete días contínuos de fiebre y sin ningún otro síntoma. Marinés llamó al médico del seguro. Esa misma tarde me revisó y confirmó que los esperados síntomas urinarios, gastrointestinales ó respiratorios brillaban por su ausencia. No parece una gripe viral. ¿Diagnóstico? La respuesta fue muy parecida a la generalmente utilizada por algunos vigilantes desinformados ó algunos policías con órdenes precisas de no informar al periodismo sobre algún suceso ó persona investigada: “MAYORMENTE DESCONOZCO”, respuesta que les suena más importante que un simple NO SÉ. Sin embargo el médico agregó “pero además de la fiebre alta, usted está con hipertensión arterial, arritmia cardíaca y taquicardia. Si no quiere arriesgarse a sufrir un síncope le recomiendo que se interne en una clínica y que de inmediato empiecen a hacerle los exámenes y análisis necesarios para dar con la causa y ordenar el tratamiento para estabilizarlo.”

Ahora a buscar quien me sustituya en los exámenes visuales que mañana debo hacer a los empleados de PHILLIPS . Es un poco tarde para ubicar a alguien que esté disponible para mañana viernes desde las 8 am. hasta las 3 pm. No me queda más opción que hacer mi trabajo rápido, terminar lo antes posible é irme a la clínica. Después del fiebrón de la madrugada del viernes y un par de cambios de pijama por la transpiración, amanecí sin fiebre, me duché, me vestí y le pedí a Marinés que me dejara en las oficinas de Phillips que felizmente están cerca en la torre de oficinas del Hotel Marriott frente a Larcomar. Dejé listo mi maletín con mi ropa y efectos personales y yo la llamaría al terminar mi trabajo para irnos directo a la clínica.
A pocas cuadras del Marriott empecé a temblar y castañetear los dientes. La fiebre subía rápidamente. Paramos en una bodega a comprar una botella de agua y tomé dos paracetamoles más que hicieron un rápido efecto, cesaron los escalofríos y subí a trabajar. No aparece ningún otro síntoma inflamatorio ó doloroso. Atendí sin parar a más de 30 personas y durante el receso para almorzar…¡otra vez la fiebre! Ya son ocho días consecutivos y no cede. Cualquier virus conocido ya hubiera terminado su ciclo y alguna bacteria ya se habría dado a conocer con algún síntoma adicional a la fiebre.
Terminé temprano, Marinés me recogió y fuimos directamente a la clínica. El médico me examinó pero no encontró nada inflamado. Solo pudo observar una fotofobia. Cada día que pasa la luz me molesta más y trato de mantener los ojos cerrados. Ordenó exámenes de orina, de sangre y cultivos. Esa misma noche me dijo que los leucocitos cuyo nivel normal son 5000, estaban cerca de 25000, que la infección es seria y que al día siguiente me tomarían otra muestra. En la mañana del sábado los leucocitos seguían subiendo y bordeaban los 27000 y empezaron con el escaneo. Ganglios normales, tórax normal, pulmones sanos, corazón normal salvo una leve arritmia que ya tenía antes de la fiebre; abdomen normal, hígado, riñones, páncreas normales, salvo una hipertrofia benigna de próstata también pre-existente a la fiebre.
Subió a mi habitación otro médico, esta vez un gastroenterólogo. Nuevamente el examen clínico salió normal pero me hizo una colonoscopía al mediodía. Tengo algunos divertículos en el colon pero ninguno está inflamado. Siguen sin encontrar el origen de la fiebre pero el microorganismo causante me está provocando una septicemia. No queda más remedio que iniciar un tratamiento vía endovenosa con fuertes antibióticos de amplio espectro. Me colocaron suero y una vía por donde aplicar los medicamentos pero mis venas no soportan más de un día la pequeña cánula y ante la flebitis que me genera, las enfermeras se ven obligadas a cambiar de brazo y de lugar para colocar una nueva vía cada segundo día. Mis antebrazos están hinchados y llenos de moretones como si fuera un drogadicto y cada vez que me sacan los esparadrapos que sujetan la vía, me arrancan dolorosamente los vellos del brazo. No sé como las mujeres se depilan voluntariamente.
Aún con la fuerte dosis de antibióticos a la vena, la fiebre continúa y la fotofobia se hace más intensa. La televisión se concentraba en el terremoto en Chile donde vive mi hija Mariana y cuyo departamento en el piso 25 de un edificio antisísmico no sufrió daños. Yo solo podía escuchar sin soportar mirar la luz de la pantalla. Estoy tomando suero de rehidratación oral para compensar el agua perdida por la excesiva transpiración y estoy perdiendo cada vez más el apetito. Sé que es martes 2 de Marzo porque Marinés me lleva la cuenta. Son cuatro días más hospitalizado y con antibióticos; la fiebre, tras doce días consecutivos, no cede y la causa no aparece en los análisis. A pesar de mis contínuos baños y cambios de ropa, la transpiración por la fiebre y el calor del verano me han producido sarpullido en la espalda.
Hasta que por fin el miércoles 3 de marzo amanecí sin fiebre y sin haber recibido antipiréticos, pero sigo en observación y sin diagnóstico. He perdido cinco kilos de peso y no me he afeitado en dos semanas. El viernes por la tarde el médico me anunció: “Mañana te doy de alta restringida porque no tenemos ni idea del origen de tu enfermedad, pero como ya tienes tres días sin fiebre alta y te sientes mejor, ya abres los ojos y mejoró tu apetito, es más seguro que continúes tu recuperación en casa y con antibióticos vía oral, pero antes de ir a casa, pasa por el NAMRID en el Hospital Naval. Es un instituto de investigación de enfermedades tropicales que funciona por un convenio entre la Marina norteamericana y la peruana. Te esperan el sábado a mediodía para tomarte nuevas muestras de sangre y esperemos que encuentren la causa de la fiebre.”Hoy es miércoles 10 de Marzo y ya tengo una semana sin fiebre pero sigo esperando algún resultado.
Mis amigos y familiares se aventuran a creer unos en Dengue, otros en Malaria, otros en la Influenza Porcina y como el cuadro clínico no coincide con ninguno de ellos, cuando me preguntan ¿Qué tuviste? Solo puedo contestar como un desinformado huachimán: “MAYORMENTE DESCONOZCO”.

sábado, 31 de julio de 2010

CORONGO, llega el desarrollo












EL DESARROLLO ESTA LLEGANDO A CORONGO
Roberto Monge Rivero 26 de Enero del 2010

Los días viernes sale de su local en el centro Comercial Fiori en la Panamericana Norte el bus de Lima a Corongo. Su horario habitual de partida es a las 2 pm. a más tardar para pasar temprano el tramo desde Chimbote al Puente Huarochirí cerca a Huallanca, zona conocida por los asaltos a los vehículos. Hay mucha demanda de pasajes y la empresa “Amanecer Pampino” ha dispuesto la salida de un segundo bus y decidimos tomarlo para que nuestros equipos é instrumentos viajen más holgados. Este cambio de bus nos dió tiempo de almorzar en el restaurant vecino un rico chilcano de pescado y un buen arroz con pato, tan bueno que no causó ningún estrago durante el largo viaje.
Pero un evento nos tomó por sorpresa. Apenas partimos, en la Panamericana Norte en el Distrito de Los Olivos, una camioneta policial detuvo al bus con una orden judicial que ordenaba el embargo por deuda. Las negociaciones del chofer no daban resultado y tampoco de los dueños de la empresa de transporte. El bus debía ser remolcado hasta la delegación policial de Pro. Nos aseguraron que pronto llegaría otro bus idéntico para el trasbordo pero dieron las 7 pm. Y no llegaba. Los ánimos se empezaron a caldear. La demandante y la policía perdieron la paciencia é intentaron remolcar el bus con pasajeros y carga. Los transportistas, choferes y auxiliaron se opusieron desenganchando la grúa y … se armó la gresca. Un médico intentó calmarlos y sus lentes volaron por los aires. Estábamos a punto de abandonar el bus y regresar a nuestras casas, cuando llegó el bus de reemplazo y con él, algo de tranquilidad. Se efectuó el trasbordo de pasajeros y carga y reanudamos el viaje.
Llegamos a Chimbote en la madrugada a la hora más peligrosa por la presencia de asaltantes de caminos. Recién iniciábamos la subida hacia la Cordillera Blanca cuando un bus que retornaba nos avisó que no siguiéramos porque están asaltando. Paramos en la Delegación Policial del Santa y nos concedieron escolta policial. La camioneta de la policía se detuvo varios kilómetros más adelante para retirar piedras y troncos de la carretera utilizados por los asaltantes y continuó escoltándonos hasta una zona segura. Ya casi al amanecer, cuando empezamos la subida más empinada de la Cordillera Blanca, la policía regresó a su base. A los asaltantes no les gusta el frío ni el soroche y se quedan en carreteras amplias y con cruces por donde escapar y desde el puente Huarochirí hasta el distrito de La Pampa en Corongo, el camino es endemoniadamente peligroso, con curvas muy cerradas de una sola vía, cuestas empinadas y clima de puna.

Varias sorpresas nos esperaban en esta nueva visita a Corongo. Esta vez no nos alojamos en el pequeño hostal “Que Rico Descanso” en plena Plaza de Armas sino en el moderno Albergue Municipal con todas sus habitaciones con baño y agua caliente, pero la sorpresa mayor fue encontrar en el lugar de la antigua Posta Médica, a un moderno Centro Médico financiado por un fondo especial de la Compañía Minera Antamina y que tuvimos el gusto de inaugurar atendiendo a muchos pobladores de los diferentes distritos de la Provincia de Corongo, en ambientes apropiados, limpios, iluminados y ventilados.
Esta vez, seis Odontólogos pudieron efectuar todo tipo de curaciones, reduciendo las extracciones al mínimo indispensable y con el apoyo de sus técnicos dentales fabricaron prótesis (dentaduras postizas), devolviendo la sonrisas y la capacidad de masticar a muchos pobladores.
En la rama Oftalmológica nadie se quedó sin atención. Entregamos anteojos de medida a bajo costo a muchos pacientes con problemas de visión y conseguimos anteojos donados para todos los indigentes y personas con pocos recursos. Los pacientes que requieren cirugía de Pterigion ó de Cataratas han sido contactados con el Servicio Oftalmológico del Hospital Dos de Mayo en Lima, para su atención gratuita.
Los demás especialistas consiguieron gran cantidad de muestras médicas para aliviar la salud y la economía de los enfermos y al culminar 3 días de arduo trabajo, tanto los pobladores como las autoridades locales agradecieron efusivamente la atención brindada… y pensar que toda esta campaña estuvo dos veces a punto de no realizarse.
Pero… ¿Cómo y por qué llegamos hasta Corongo para esta labor? Hace casi 17 años, a través de mi amigo Alfredo Otero Balestra, Oftalmólogo, conocí a un grupo de personas, entre ellos varios médicos, dedicados a ayudar a personas humildes de zonas alejadas de la capital del país. Para financiar los traslados de médicos, equipos é instrumentos, el alojamiento y la alimentación, han conseguido el auspicio de autoridades municipales, el apoyo de la Iglesia Católica y de entidades y de personas de buen corazón peruanas y extranjeras. De esta manera, la atención médica se ha ofrecido con precios simbólicos y en la mayoría de los casos gratuita y no solamente las consultas, también las cirugías.
Estas actividades sociales se han difundido solamente a través de conversaciones entre amigos , fotografías y algunas crónicas como la que escribo, pero han tenido un efecto multiplicador, de tal modo que se han integrado nuevos médicos y en diferentes ciudades se han formado nuevos grupos promotores con capacidad de convocatoria y de organización que con solo conocer a uno ó mas de los médicos ó promotores, han solicitado y logrado el concurso de los médicos para ayudar en la salud de sus comunidades.
Casi sin darnos cuenta, la atención médica y óptica que empezó ayudando a pueblos como Lamas y Rioja en San Martín, en 1993, y Yurimaguas en Loreto, se fue expandiendo a lugares tan disímiles como San Jerónimo, Andahuaylas, Kaquiabamba y Cupiza en Apurímac; luego a Santo Tomás de Cutervo y a San Benito de Contumazá en Cajamarca. Hemos atendido en Juanjuí en San Martín y también en el comedor de ancianos Beth Miriam en Barranco. Llevamos atención médica a Malvas y San Miguel de Huarmey en Ancash; a Chaulisma en Huancavelica; a la Tablada de Lurín en Lima; a los niños y niñas del Valle Amauta de Vitarte en Lima; a Ayabaca en Piura y a Corongo en Ancash.
El trabajo fue fluyendo con total naturalidad. Un personaje notable de Tarapoto invitó a médicos amigos para atender a humildes pobladores de Lamas. La directora del hospital del seguro Social en Rioja coordinó con un grupo de médicos especialistas la atención en Rioja; al Presidente del Club Yurimaguas en Lima –médico también- le gustó la idea y los invitó a servir en el hospital Santa Gemma de su ciudad natal. Una emprendedora señora andahuaylina conoció a uno de los médicos y coordinó con el grupo la atención en San Jerónimo y luego en Kaquiabamba y en Cupiza con el apoyo del Padre Domingo de la Parroquia de San Jerónimo y de las monjitas de dos conventos en el mismo distrito, las Carmelitas de Clausura que sin salir del Convento nos preparaban los alimentos y las Hermanitas del Sagrado Corazón de María cuyo convento se convertía en consultorios y ellas en enfermeras durante nuestra estadía.
La cuñada de la señora andahuaylina es de Juanjuí y su hija, una de las promotoras de la atención médica, coordinó una visita a dicha ciudad consiguiendo apoyo municipal.
El técnico dental que trabaja con uno de los odontólogos del grupo es de Santo Tomás de Cutervo, cerca a Jaén y nos llevó para ayudar a su pueblo, consiguiendo apoyo municipal y de la Posta médica. El Alcalde de Corongo y su hija son Odontólogos. Ella trabaja con un médico del grupo y coordinó la visita a su pueblo para ayudar en la Posta Médica.
La hija de un cliente y amigo de Óptica Gafas , estudia psicología y hace sus prácticas en una Asociación de Ayuda Social y Psicológica. Al enterarse de nuestro trabajo gestionó nuestra ayuda para la atención básicamente de niños en Valle Amauta, una de las zonas pobres de Vitarte.
Uno de los médicos nacido en el pueblito huancavelicano de Chaulisma nos llevó para allá con apoyo de sus familiares. Este mismo médico ha sido elegido presidente del Club de Leones de su distrito y consiguió el apoyo de su club para servir en una de las zonas más pobres de la Tablada de Lurín y también en Ayabaca, Piura.
De Ayabaca trajeron a Lima a un niño pequeño que requería una complicada neurocirugía. Sus familiares no tienen recursos económicos pero el hermano del alcalde de Corongo es Médico Neurocirujano y lo operó gratuitamente con el único compromiso de que este año fuéramos nuevamente a servir en Corongo… y acabamos de hacerlo en Enero del 2010 como lo hicimos hace exactamente un año, por iniciativa del Alcalde Provincial de Corongo, y de su hija, ambos Odontólogos.
De esta manera se ha logrado atender a muchísima gente con especialistas que difícilmente hallarán en sus generalmente desabastecidas Postas Médicas a cargo de una enfermera ó algún joven médico cumpliendo con su SERUM –servicio obligatorio de los universitarios en entidades estatales de salud-.
Afortunadamente, cuando un médico no puede viajar, siempre conseguimos un reemplazo que se contagia del espíritu positivo del grupo. Todos consideramos estos días de trabajo social como unas cortas vacaciones que nos permiten romper la rutina y las tensiones citadinas y ayudar mientras conocemos a fondo nuestro tan necesitado país en el que nunca faltan solicitudes de apoyo médico.

lunes, 3 de agosto de 2009

Chaulisma, un pueblito con suerte











Está amaneciendo pero la luna aún permanece claramente visible mientras ascendemos por el valle del río Ica hacia los uno de los pequeños pueblos del sur de Huancavelica. El camino es delgado, de una sola vía , extremadamente sinuoso. Las peligrosas curvas ciegas que suben por altísimas laderas, obligan al chofer a tocar el claxon con suma frecuencia y avanzar con lentitud para no encontrarnos de nariz con otro vehículo en el estrecho camino de tierra. Lo sorprendente es lo bien afirmado y con excelente mantenimiento. No hay una sola piedra ni bache que nos haga saltar como es común en los pequeños caminos de las serranías del Perú y que destroza las suspensiones de los vehículos.
Nuestro destino es Chaulisma, un pueblito enclavado en la cima de uno de los contrafuertes que descienden hacia la costa desde el ramal occidental de la Cordillera de los Andes en las serranías del sur de Huancavelica, formando quebradas cuyos riachuelos confluyen para finalmente formar el río Ica que desemboca en el Océano Pacífico.
Al timón de una potente camioneta 4 x 4 de doble cabina está un diestro y conocedor piloto lugareño y detrás nos sigue una station wagen de las típicas que hacen taxi en todas las ciudades del Perú. En ambas camionetas estamos repartidos un equipo de médicos y yo decididos a realizar durante el fin de semana, una jornada de atención médica gratuita, convocados por uno de los médicos del grupo que nació y vivió su infancia en la zona. Sus parientes en Chaulisma y alrededores han organizado nuestro traslado, alojamiento y alimentación durante nuestra corta estadía. El chofer nos conversa pero el sueño nos vence.
Partimos desde Lima en bus el viernes por la noche, tras un día habitualmente atareado al que añadimos las tareas de preparación y embalaje de instrumentos y equipos. Salvo cortas dormitadas en el bus que nos lleva hasta Ica, nuestro último sueño reparador fue la noche del jueves. Llegamos a las dos de la madrugada tras cuatro horas de viaje y una vez organizado el trasbordo a los vehículos que nos llevarán hasta Chaulisma y mientras los promotores acomodaban la carga y reabastecían de combustible las camionetas, los viajeros nos fuimos caminando al mercado cercano a saborear un hirviente y suculento caldo de gallina que contrarreste el frío desértico de las noches iqueñas de invierno y que nos sostenga el resto del viaje -5 horas más- subiendo la cordillera.
Un especialista en Medicina General y Alternativa, cuatro especialistas en Odontología, un Otorrinolaringólogo, un Oftalmólogo y este cronista especialista en Optica Oftálmica, llegamos premunidos de instrumentos, equipos portátiles, una compresora para equipo dental y un adecuado surtido de medicinas y lentes. El cansancio y el aire enrarecido por la altitud –al menos 3500 m.s.n.m.- nos invitan a una siesta matinal antes de iniciar el trabajo, pero la adrenalina que nos genera la expectativa de la población ante nuestra llegada y el buen café de bienvenida acompañado de queso, habas sancochadas y maíz tostado logran reanimarnos y ponernos de inmediato en acción.
A la sorpresa de encontrar un camino bien mantenido se sumó una más. Junto al clásico centro de salud estatal de los pueblitos peruanos, de gruesas paredes de adobe y techo de tejas ó calamina encontramos una construcción moderna, de material noble, ventanas de vidrio, pisos cerámicos, luces fluorescentes y baños con sanitarios y griferías de buena calidad. Es el edificio del nuevo centro de salud, perfectamente pintado y limpio pero aún vacío; sin mobiliario ni equipos. Su inauguración está prevista para el martes –dos días después del final de nuestra jornada- pero podría servirnos para atender este fin de semana a la población con nuestros equipos, en vez de las pequeños, oscuros y atiborrados ambientes de la antigua posta médica de Chaulisma.
Pero ¿Cómo es que un pequeño poblado cuya población subsiste de las pequeñas actividades agropecuarias que su complicada geografía le permite, puede darse el lujo de tener una pista bien mantenida y un moderno centro médico pronto a inaugurarse? Si los escasos terrenos agrícolas entre los empinados cerros se riegan con agua de lluvia, si los animales beben de pequeños y escasos manantiales ó puquios que brotan de algunos cerros, si no existe un solo baño en el pueblo con excepción del nuevo centro médico, si no hay actividad minera importante en la zona, está claro que su actividad económica no puede sustentar una inversión de esa magnitud ¿Quién mantiene la carretera y financia la moderna construcción?
No hay duda que Chaulisma es un pueblito con suerte. Las enormes tuberías que traen el gas natural desde la localidad cuzqueña de Camisea pasan muy cerca de Chaulisma y su antiguo camino se ha convertido en una necesaria vía de penetración para la construcción y mantenimiento del importante gasoducto. La empresa transportadora del gas le ha dado a Chaulisma una ventaja que no debe desperdiciar. El buen estado de su vía de comunicación cuyo costo no podría ser cubierto con su escasa producción, ahora le facilita el comercio de insumos y productos agropecuarios aumentando la velocidad de abastecimiento y disminuyendo las mermas. Chaulisma es un pueblito con tanta suerte que la empresa del gas le ha donado un moderno local para su centro médico que al momento de escribir esta nota, está siendo inaugurado y esperemos que pronto esté bien equipado.
Con la promesa de no ensuciar las paredes y devolver el local en perfecto estado, convencimos al encargado de su mantenimiento que nos permita atender a la población en sus grandes, limpios y bien iluminados ambientes en lo que sería una pre-inauguración muy efectiva con varios especialistas nunca antes reunidos en esta comunidad. La escuela nos prestó mesas y sillas é iniciamos la atención de decenas de casos de problemas respiratorios, alérgicos y auditivos; gastritis y otros problemas digestivos; tratamiento del dolor por lumbalgias, torceduras y artritis; problemas visuales é infecciones oculares, curaciones, extracciones dentales y prótesis dentales.
Llegó la noche. Parecía que la hora de descansar llegaría al fin pero no fue así. Esta noche somos los invitados de honor a una novena en la iglesia del pueblo. El parroquiano que dirige la novena llegó con el cuello bien abrigado envuelto por una larga chalina. Apenas subió al altar, desenroscó la chalina, la convirtió en estola y empezó con el rosario. A duras penas y fotografiando pintorescas escenas cumplimos con los rezos y al despedirnos cordialmente para ir a dormir nos sirvieron un tradicional ponche en base a aguardiente de caña que se brinda luego de las actividades religiosas y que nos cayó excelente para combatir el frío serrano.
La vivienda donde estaremos alojados se ubica frente a la plaza y junto a la iglesia en el punto más alto de la ciudad. Es fría. El aire helado se cuela entre la pared y las tejas del techo; los murciélagos también ingresan por ahí y algunas avecillas anidan en las cavidades. No hay interruptor para apagar el foco de luz; hay que desenroscarlo un poco para que no haga contacto. El foco estaba tan caliente y yo con tanto sueño que dejé la luz prendida. Puse una frazada debajo de mi bolsa de dormir y otra encima. Me puse un pijama de polar y… empezaron los cohetes, bombardas y fuegos artificiales que en medio del estruendo iluminaron el cielo de Chaulisma hasta la medianoche.
El aleteo de un murciélago atrapando los insectos que atraía la luz de mi dormitorio retardó un poco mi sueño. Revoloteaba alrededor del foco y luego se colgaba de una vigueta del techo a lamer los insectos que se pegaban en sus alas. Lo vigilé un rato pero finalmente el cansancio me hizo ignorarlo y me dormí. Antes de las cinco de la mañana un fuerte aleteo sobre mi cabeza me despertó pero esta vez no era el murciélago sino un pajarito que atraído por la luz del foco ingresó a la habitación por uno de los múltiples agujeros entre las tejas y como el exterior aún estaba oscuro, no pudo encontrar la salida. Aleteó por todos lados hasta despertarme por completo. Solo cuando amaneció, la avecilla pudo guiarse por la luz exterior y salir por uno de los agujeros más grandes y logré dormir un rato más hasta que nos llamaron a desayunar.El domingo la posta lucía llena de pacientes y tuvimos que acelerar la atención para cumplir con todos. A la una y media de la tarde culminamos la atención y cargamos los equipos en las camionetas para recorrer de día la parte más peligrosa del camino, pero habría una sorpresa más… en una casa situada a la salida del pueblo encontramos a nuestros anfitriones desenterrando de entre unas piedras calientes una riquísima pachamanca de cordero, yuca, habas y diversas variedades de papa acompañada con un buen queso y excelente pisco puro de Ica. No nos importó llegar a Lima a la medianoche porque definitivamente este magnífico buffet cordillerano fue un cierre de jornada con broche de oro.

domingo, 12 de abril de 2009

EL TRIUNFO DE LA EÑE 04 de Agosto del 2001


EL TRIUNFO DE LA EÑE

En el idioma español
La eñe es muy importante
Y en todo computador
Debe ser una constante.

Tan importante es la eñe
Que sin ella yo no sueño
Y aunque te parezca extraño
No me estriño ni me baño

Aunque sin eñe no hay daño
Resultaría dañino
Que nos faltara el empeño
Y no existiera el cariño

Para mi linda limeña
No habría una piel de armiño
Tampoco habría cabañas
Para albergar a los niños

Sin eñe yo no te riño
Y aunque tampoco regaño
Me sentiría muy triste
Sin decirte que te extraño

Sin sonido de zampoñas
sin beber un vino añejo
en una peña criolla
¿que gracia tiene el festejo?

¿Acaso habría buñuelos
ó chuño para la niña
Como lo hacía el abuelo
Con sus trocitos de piña?

No existiría el otoño
Sin la eñe en nuestras letras
Y tampoco habría moño
Donde prender las peinetas

Parecía muy extraño
Que Bill Gates no la pusiera
Quedaba como un tacaño
¡cómo si tan caro fuera!
Bueno, ¡basta de regaños!
porque ya me vino el sueño
y aunque pongo mucho empeño
los ojos me hacen extraños
Termino pidiendo a todos
los que hablan el español
defiendan la EÑE ¡Coño!
que así el idioma es mejor.
por Roberto Monge Rivero
28 de Julio del 2001




VIVIENDO 27 de Junio del 2008

Nací frente al mar, jugué en sus orillas, me deslicé sobre sus olas.                                                      Navegué en las bahías y hasta sus islas me dejé llevar por el viento
Volé sobre los océanos, recorrí su costa y sus playas
Conocí pequeñas y grandes ciudades, caseríos, aldeas…y a su gente.

Atravesé montañas, piedras,  fango y  nieve, bajo lluvia y granizo
Vi el cielo estrellado de la cordillera y tirité de frío en su amanecer
Cabalgué en sus campos y quebradas, crucé sus puentes, miré los cóndores
Navegué en sus lagos, probé las comidas y bebidas de sus pueblos y su gente.

Volé sobre el manto verde de la selva, navegué en sus caudalosos ríos
Comí sus paiches, cecina, tacacho y bebí su aguardiente.
Conocí sus tortugas, caimanes, jaguares, arañas, aves y serpientes
Bailé sus danzas, viví en sus cabañas é hice amigos entre su gente.

Viví en el campo, entre arrozales y granjas, bajo sol fuerte y cielo estrellado
Nadé en sus ríos, trepé sus montes y descansé bajo sus algarrobos
Cacé, pesqué, fui tractorista y arriero; sembré y coseché,                                                               Viví dando y recibiendo y compartiendo penas y alegrías con su gente.

Estudié, trabajé, erré, corregí, aprendí, disfruté y enseñé lo aprendido
Viví amando y siendo amado, formé una familia, tuvimos hijos
Y mientras crecían, mi alma creció con ellos
Y sigue creciendo… y creciendo… junto a los hijos de mis hijos

Viajé a otros países y otros continentes…
Embelesándome con sus paisajes, su arquitectura y su arte
Con sus ríos, lagos, cataratas y nevados
Con sus rascacielos, pantanos, ciudades, desiertos y con su gente

Y sigo trabajando, viajando, conociendo, aprendiendo
Sigo amando y haciendo amigos 
Sigo recibiendo y ayudando…Sigo agradeciendo
SIGO VIVIENDO

La negra Josefa, la popular Doña Pepa. 30 de Octubre del 2003

La negra Josefa, una esclava con hemiplejia debido a una embolia cerebral vivía por el año 1800 en una de las haciendas del valle del río Cañete. Tener medio cuerpo paralizado le impedía trabajar y ni siquiera podía colaborar en la cocina.
-Pepa –así la apodaban-, ¡eres libre! Le dijo su amo, para no mantener a una esclava enferma é inútil para sus propósitos.

Era libre casi 50 años antes de que el Mariscal Ramón Castilla aboliera la esclavitud en el Perú, pero sin posibilidades de sobrevivir por sus propios medios. Pepa no se resignaba a vivir de la escasa caridad que le podrían brindar los demás esclavos. Había escuchado de los milagros de un Cristo moreno, el Cristo de Pachacamilla, un barrio humilde de Lima y logró que la llevaran hasta allí.

Mientras se acercaba a la multitud que llevaba al Señor de los Milagros, le pedía que la ayudara a poder juntar sus manos, aunque sea para que la mano enferma le sirva de apoyo a la mano sana y poder ayudar un poco en la limpieza y en la cocina. La imponente y enfervorizada multitud la impresionaron aumentando su fé y mientras a la procesión pasaba frente a ella, continuó orando:
-Permite señor que mis manos puedan trabajar juntas que yo encontraré la manera de agradecértelo.

Josefa sintió una opresión en el pecho y de pronto pudo juntar sus manos en señal de oración. La hemiplejia había desaparecido.
Esa noche se quedó dormida agradeciendo a Dios por el milagro y pensando como cumplir su promesa. En sus sueños iban apareciendo los ingredientes de un delicioso manjar que ella haría con sus propias manos para ofrecerlo a los fieles ante el Cristo de Pachacamilla como testimonio de su milagrosa curación y como su humilde colaboración para el engrandecimiento de la fé en Dios.

Ayer esclava y enferma, la negra Josefa, esa mañana de Octubre de 1800, sana y libre, preparaba y ofrecía a Dios el primer TURRÓN DE DOÑA PEPA, dando origen a la tradición que se mantiene hasta nuestros días y es testimonio de fe y fuente de trabajo de muchos peruanos.

Se los cuento a ustedes como me lo contaron hoy un grupo de discapacitados que este sábado primero de Noviembre ofrecerán a Dios su sufrimiento desplazándose sin complejos, con sus muletas ó sillas de ruedas por las avenidas céntricas de Miraflores demostrando su fé.

…Era una carita feliz 15-Set-2006


La tarde del sábado pasado, Arounne, nuestro perro Rottweiler dejó de comer. Tenía náuseas pero apenas podía expulsar algo de saliva mezclada con jugos gástricos. Podía tratarse de una indigestión severa ó un gran empacho así que por recomendación del veterinario le administramos Agarol -un lubricante intestinal en base a aceite mineral con algo de laxante- y lo hicimos caminar por el parque. Al día siguiente no había mejoría y aunque los síntomas indicaban una obstrucción intestinal, las radiografías con bario no reflejaban la causa ni el lugar exacto. Algunos perros al jugar ó hacer travesuras se tragan alguna piedra ó un trozo de ropa ó de manguera de jardín pero no aparecía ningún cuerpo sólido.

El lunes, mis hijos, desde sus oficinas llamaban continuamente para saber el estado de su mascota. Marinés quien nunca tuvo mucha atracción por los perros, estaba tristísima pues Arounne ha sido el único que le despertó ternura desde que era un cachorrito. El médico, temiendo un tumor, recomendó operar para buscar el motivo antes de que el pobre animal se debilite demasiado pues se negaba a tomar agua y alimentos.

Nuestra preocupación era grande pues esta cirugía llamada laparotomía siempre conlleva el riesgo de una peritonitis al llegar hasta el intestino para investigar la causa de la obstrucción. Para eso será necesario cortar el músculo abdominal y por tratarse de un perro grande y forzudo de 6 años de edad, nos hace pensar también en su convalecencia y las molestias que le causarán los puntos de sutura de semejante músculo, pero no quedaba otra opción.

Mi hijo Roberto –quien es el dueño del perro- y yo observábamos la preparación para la cirugía conversando con el médico y su asistenta quienes -mientras surtía efecto la anestesia- nos explicaban el procedimiento. A pesar de estar semi-inconciente y firmemente amarrado a la mesa de operaciones, al escuchar nuestra voz, Arounne luchaba contra la droga se rehusaba a dormir. Con la fuerza de sus patas dobló la cánula de la línea de suero con anestesia y hubo que buscar otra vena mas alejada de su articulación para continuar administrándolo. En ese momento llegaron mi hija Mariana con Guillermo -su novio- y al poco rato llegó también mi hijo Fernando. Tuvimos que alejarnos lo más posible de la sala de operaciones para que el perro no nos escuchara hasta quedar totalmente dormido.

La primera incisión exploratoria fue pequeña, lo suficiente para que la mano –también pequeña- de la veterinaria asistente ingresara al vientre y mediante palpación constatara que ni en el estómago ni en las primeras zonas del intestino delgado había obstrucción. El cirujano decidió abrir un poco más y al palpar el final del intestino delgado –el íleon- en la unión con el intestino grueso, detectó una pequeña tumoración pero del tamaño suficiente para causar tremendo trastorno.

Para no contaminar el peritoneo, el cirujano eventró esa pequeña porción de intestino y ya fuera le hizo una pequeña incisión. Al abrirlo vió y nos mostró algo que nos dejó a todos boquiabiertos… era un smile…si una carita feliz que aparecía en la incisión sobre un tumorcito color piel. Lo extrajo, lo lavó para retirar mucosidades y excremento y apareció la sonrisa limpia y nítida. Un smile impreso sobre una pequeña pelotita de jax color carne de solo una pulgada de diámetro.

El ambiente en la sala de operaciones se relajó. Todos pusimos la misma expresión de la carita feliz al saber que no era un tumor maligno. Pasó el susto pero seguimos sin saber como llegó la pelotita de jax hasta allí y porqué no aparece en las radiografías. Arounne está acostumbrado a jugar con pelotas de caucho del tamaño de su tremenda boca, justamente para prevenir un atoro, asfixia ó una obstrucción pero es posible que a alguna niña del vecindario se le haya caído la pelotita de jax rebotando en nuestra terraza ó el jardín y el perro, tratando de atraparla con la boca se la hubiera tragado.
Después vino lo más laborioso y extenuante para los cirujanos, la sutura. Primero coser el intestino, luego coser el durísimo músculo del abdomen y finalmente la piel. Ahora sabemos que un tremendo Rottweiler tiene un intestino tan delgado que una pequeña pelotita de jax, aunque tenga un smile encima, pudo habernos quitado la sonrisa por mucho tiempo. Hoy Arounne ha recuperado el apetito y la alegría pero aún necesita cuidado y mientras escribo esta crónica está recostado a mi lado, con un tremendo collar isabelino que cubre su cabeza y que impide que su boca llegue hasta la herida en cicatrización.

La casi extinguida Tiroiditis sub aguda

Les escribo recién recuperado de una afección viral tan poco común, que el médico que me trató que es catedrático de Endocrinología me quería mostrar ante sus alumnos-felizmente de vacaciones- pues en su curso siempre habla de esta rara afección pero hace muchos años que no tenía un solo caso. Me tuvo que tocar a mí, como hace quince años me dio una enfermedad prácticamente extinguida: Fiebre Escarlatina.

Los últimos días de Diciembre, cuando acababa de llegar mi papá a Lima, empecé a sentir extrañas palpitaciones, principalmente de noche, y fueron cada vez peores hasta convertirse en una arritmia. Mi corazón, latía rapidísimo y bruscamente se paraba, salteándose uno ó dos latidos y volvía a arrancar. Como me tocaba mi control cardiológico los primeros días de Enero, adelanté la consulta pensando que me tendrían que cambiar un medicamento ó por lo menos la dosis que utilizo para controlar mi hipertensión arterial. Le conté al médico que además de la arritmia tenía un dolor suave pero permanente en la tráquea y fiebres bajas que yo atribuí a un enfriamiento por dormir con el ventilador prendido, pero el cardiólogo descartó esa posibilidad y por los otros síntomas sospechó de un problema de Tiroides y me derivó al endocrinólogo. Después de los análisis de sangre y control de absorción de yodo me diagnosticó una extraña virosis que causa una inflamación de la Tiroides llamada Tiroiditis subaguda y cuyo único tratamiento es reducir los síntomas hasta que el virus desaparezca.

Les confieso que al comienzo estuve un poco incrédulo y no le dí mucha importancia al tratamiento porque mi ritmo de trabajo había mejorado, me levantaba más temprano para reparar cosas en mi casa, instalé, taladro en mano un juego de persianas en la terraza y con un simple Panadol la fiebrecita desaparecía, pero el ritmo cardíaco seguía acelerándose y el médico me llamó la atención cuando mi pulso sin ejercicio llegó a 130 latidos por minuto en vez de 70 que es lo normal y las piernas me empezaron a pesar y me invadió una sensación de cansancio y sueño permanente. Me explicó que mi tiroides había entrado en trompo con un virus adentro y que su función reguladora estaba totalmente alterada produciéndome síntomas de hipertiroidismo, que aceleraban todas las funciones del organismo y luego de hipotiroidismo. Recién empecé a cumplir con la medicación y con el descanso prescrito, pero este último tuvo que ser interrumpido el 19 de Enero en que los ladrones decidieron robarse hasta el último anteojo de mi óptica. La adrenalina me hizo sobreponerme y lograr coordinar la pronta reparación de la puerta de fierro, compra de nuevos candados, instalación de alarma y hacer los trámites policiales para la Compañía de Seguros, reponer mercadería de emergencia y continuar el negocio sin interrumpir para nada la atención al público.

Mis hijos dejaron su trabajo y se aparecieron en un santiamén para apoyarme. Roberto me notó muy acelerado é insistía en que me vaya a descansar que el se encargaba de todo, pero el representante legal, ó sea yo, tenía personalmente que hacer la denuncia policial y el cálculo estimado de las pérdidas, además de hacer mi cola en el Banco de la Nación y con mi documento de identidad comprar una especie valorada para solicitar en la delegación de policía una copia de la denuncia policial; atender personalmente a mi Agente de Seguros y al ajustador de seguros, sin dejar de medir la vista y adaptar lentes de contacto a mis clientes cuya afluencia aumentó en Enero al juntarse con los que en Diciembre por los gastos de Navidad, no se habían podido dedicar a sus ojos. Gracias a Dios, mis proveedores me apoyaron surtiéndome de inmediato y con las máximas facilidades.
Aprovechando que Marinés tomó dos semanas de vacaciones, yo decidí hacerle un poco de caso al doctor y me tomé cinco días de descanso en la playa de Santa María en casa de su hermana Maricarmen, sin teléfono celular, ni siquiera reloj. Solo relax, comida casera, un poco de natación y paseo en bote, incluyendo una suave regata de veleros cruceros casi sin viento, desde el balneario de “Pelícanos”, La Quipa, Pucusana, Santa María y Punta Hermosa. Ayer, el médico me confirmó que la Tiroides se ha normalizado y todo mi organismo ha recuperado su ritmo, es decir, ahora soy el mismo pachochudo de antes.

CARAL, 3000 años antes de Cristo




El valle del río Supe, a sólo 184 Kms al norte de Lima alberga las ruinas de la civilización más antigua descubierta en América. Las pruebas radiocarbónicas han podido comprobar los cálculos iniciales y establecer que el complejo arqueológico de Caral –pirámides, adoratorios religiosos y viviendas- tiene una antigüedad calculada en 5000 años, es decir que su civilización pobló ese valle 3000 años AC. , antes del desarrollo de la cerámica –Período Pre-Cerámico-

Lo fascinante de este descubrimiento, es que el desarrollo en arquitectura monumental alcanzado hace casi 5000 años, por esta aislada civilización en Caral, corresponde al alcanzado por otras civilizaciones en Centroamérica recién hace 2500 años como en Oaxaca, Mexico.

Un conjunto de montículos de tierra y arena escondían debajo igual cantidad de pirámides de piedra unidas con barro arcilloso crudo transportado desde el río Supe. Se atribuye el buen estado de conservación de las pirámides no solo a la protección natural de la zona del asentamiento sino al desinterés de huaqueros y coleccionistas al no encontrar objetos cerámicos ni joyas.

En una primera mirada, las lomas ovaladas se mimetizan con los cerros que hay detrás. La tierra y la arena llevadas por el viento cubrieron durante siglos las pirámides de Caral, que ahora están siendo limpiadas y estudiadas cuidadosamente por el personal del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe, que actualmente depende del Instituto Nacional de Cultura del Perú, está a cargo de la arqueóloga Ruth Shady Solís.

Cada pirámide tiene un adoratorio en la cima y una zona de vivienda al lado y por la cercanía entre una pirámide y otra se deduce que era una ciudad sagrada cuyos miembros se dedicaban eminentemente a actividades de tipo religioso. Entre las varias pirámides existe un templo anfiteatro con adoratorio ó zona de sacrificios. Por tratarse de una civilización Pre-cerámica, los recipientes utilizados para la comida y bebida eran de piedra ó de calabaza.
Los adornos encontrados son en base a semillas y conchas marinas.

Pueden encontrar información completa y fotografíasen la pág web: http://www.caralperu.gob.pe/proyecto_caral.htm

CARMEN MORAL. CONCIERTO MEMORABLE 27 de Junio del 2006

El sonido era espléndido y el Teatro Municipal de Piura estaba lleno. Los jóvenes músicos de la Orquesta Sinfónica Municipal de Piura, mientras deleitaban al público, disfrutaban de esa rara oportunidad de ser dirigidos por una Maestra Internacional de la talla de Carmen Moral Pomareda., quien llegó para la ocasión gracias a las gestiones del Director titular, Maestro Manuel Cuadros Barr y los auspicios de la Fundación Piura y la Caja Municipal de Ahorro y Crédito de Piura.

Carmen Moral, quién fue directora de la Orquesta Sinfónica Nacional, tiene una experiencia internacional increíble. Ha dirigido orquestas sinfónicas en países de gran tradición dentro de la música clásica como Austria, Rusia y Francia. Su excelente desempeño le ha valido para ser invitada a dirigir en muchos países de Europa y Asia, además de haber dirigido en Argentina, Chile, Ecuador, Colombia y Mexico.
Fue durante tres años la Directora de la Ópera estatal de Estambul y actualmente aporta sus conocimientos y experiencia como profesora de dirección de orquesta en Berklee College of Music de Boston, EE.UU.

En la primera parte del programa, la orquesta nos ofreció dos obras de estreno para Piura, Danzas Antiguas-Suite Nº 3 de Ottorino Respighi y la Sinfonía Nº 29 en La Mayor de Wolfgang A. Mozart que fueron muy aplaudidas. La Maestra en el intermedio, tras recibir un homenaje de la Municipalidad de Piura y ser nombrada Huésped Ilustre de la ciudad, felicitó a los integrantes de la orquesta por su buen desempeño.

En la segunda parte pudimos disfrutar de La Gruta de Fingal de Félix Mendelssohn y finalizó con una dirección magistral de El Amor Brujo de Manuel De Falla que puso a todo el público de pié.

Estoy seguro que esta experiencia será inolvidable para todos; para los músicos por una oportunidad tan especial y valiosísima, para el público piurano, receptor de esta actividad cultural de tanta calidad, para los organizadores y auspiciadores que cumplen con difundir cultura y para la propia Maestra Carmen Moral al apreciar el esfuerzo de los integrantes de la orquesta y el cálido recibimiento de Piura..

DE CHARLLOTTE A PUNTA SAL. BODA, SANTOS Y ALGO MAS. Abril del 2005





Mi sobrina Claudia se casa el 3 de Abril en Charlotte, Carolina del Norte. Es hija de Maricarmen, hermana de Marinés. Su otra hermana, Marisabel celebrará su cumpleaños en Punta Sal, Túmbes, el 14 y al día siguiente su prima Frida celebrará el suyo en el mismo lugar. Como una manera de celebrar la jubilación de Marinés en Noviembre, después de 35 años de trabajo en el Banco de Reserva, decidimos no perdernos ninguno de estos acontecimientos.

Partimos 5 días antes de la boda para hacer turismo y ayudar en los preparativos. Nuestra escala en Miami nos dió tiempo solo para almorzar en La Carreta -restaurant cubano muy concurrido- y hacer algunas compras pequeñas en el aeropuerto.

Al llegar a Charlotte en la noche, Claudia y Maricarmen nos esperaban en el aeropuerto y nos llevaron al Marriott CourtYard de South Park. Nos impresionó mucho la belleza de la ciudad, su tranquilidad y ausencia de ruidos molestos, sus hermosos parques y bosques, la educación y cortesía de sus habitantes y su preocupación por su buena presencia. Es muy raro encontrar personas obesas ó mal vestidas ó con el pelo descuidado.

Es primavera y las calles estan engalanadas con filas de pequeños árboles repletos de flores blancas. El centro de la ciudad está en una colina y lo llaman el up-town -a diferencia del clásico down town de las ciudades norteamericanas- y sorprende su tranquilidad y poca contaminación ambiental a pesar del tráfico. Su ubicación elevada y bien ventilada, su moderno parque automotor y el orden, permiten unas calles limpias con árboles y jardines bien cuidados.

Desde el primer desayuno en el hotel, el personal nos hizo sentir como en casa y por culpa del buffet tan rico, hasta hoy no puedo eliminar 3 kilos de exceso localizados exclusivamente en el abdómen. Almorzamos en el Mimosa Grill en la Plaza Wachovia y quedamos gratamente impresionados por la buena y variada comida complementada con una atención de primera.

El clima primaveral estaba muy agradable pero El Canal del Tiempo pronosticaba lluvia y fuertes vientos para el sábado, día de la boda. Dos tormentas casi paralelas se desplazaban a ambos lados de Charlotte sin tocarla directamente, pero los vientos hicieron imposible la celebración al aire libre en el Club House de un hermoso condominio en la zona de Pineville. El viento apagaba las velas y hacía caer los floreros. Felizmente el salón fué lo suficientemente amplio para la ceremonia y para la disposición de las mesas para los invitados.

Juan Carlos y Claudia -los novios- irradiaban felicidad. La ceremonia, sencilla pero muy emotiva terminó en baile y comida peruana. La alegre fiesta se prolongó hasta la medianoche. Había tanta comida que al día siguiente invitaron a todo el personal del hotel a probar los variados platos peruanos.

Regresamos a Lima el lunes 4 y tres días después estábamos viajando nuevamente. Hicimos una escala en Piura antes de viajar a Punta Sal para la celebración de los dos cumpleaños –de Marisabel y de Frida- pues uno de mis compañeros de colegio nos invitó a un tour de playas y comidas típicas. Aprovechamos la ocasión para visitar mi colegio, el San Ignacio de Loyola y su capilla que estrenaba nuevo altar de madera tallada por los artesanos de Chacas y que mi promoción acababa de donar.

Durante nuestra estadía en Piura, recorrimos las playas de Colán, Yacila y Cangrejos, visitamos el puerto de Paita y luego, en la ciudad de Catacaos, almorzamos en una picantería típica. Pasamos unos días de descanso disfrutando raspadillas a la sombra de algún algarrobo, unas cremoladas al atardecer en la avenida Grau ó un rico chifa por la noche y una alegre reunión de compañeros de colegio, plena de recuerdos y graciosas anécdotas de la infancia.

...Y llegó el día 14, cumpleaños de Marisabel. Ella y Roby Temple llegaron a Piura con Angel y Franca, amigos con quienes veranean en Ancón y partimos en una camioneta con aire acondicionado rumbo a Punta Sal con suficientes pertrechos de champagne y whiskey para celebrar los dos cumpleaños contínuos. Allá nos
esperaban Eduardo y Frida. Esa noche a la hora de la cena encontramos el comedor y nuestra mesa decorada con globos. Marisabel no creía que los adornos eran en su honor hasta que el personal del hotel se acercó con una torta cantando el Happy Birthday y nos pidieron subir luego al bar donde una pequeña pero muy alegre orquesta nos invitaba a cantar y bailar. En este alegre ambiente llegó la medianoche. Terminaba el santo de Marisabel y empezaba el de Frida pero había que respetar el descanso de los demás huéspedes así que terminamos de cantar Las Mañanitas y nos fuimos todos a la piscina.

Durante el día nos defendimos del fuerte calor tumbesino alternando el mar con la piscina y el jacuzzi playero de agua salada y en la noche, el personal del hotel nos tenía preparada otra sorpresa, una deliciosa cena de gala servida en el comedor de la carabela, un lugar mas privado y con aire acondicionado.

La mañana siguiente salimos a pasear en yate por los alrededores y encontramos una enorme manada de delfines. Las hembras pescaban con sus pequeñas crías al lado y pasaban junto al yate, saltando coordinadamente dándonos un maravilloso espectáculo.
Las vacaciones tienen que terminar y debemos regresar al Lima, pero lo hacemos con el espíritu renovado y con el ánimo mejorado para seguir enfrentando los retos del trabajo.

Y EL MAR SE LLENÓ DE MÚSICA... 21 de Noviembre,2004

El sábado 20 desde muy temprano, el movimiento era inusitado en el Yatch Club de La Punta. Una gran cantidad de embarcaciones de todo tamaño estaban siendo ubicadas frente al club cuyo comedor y terraza están completamente sobre el mar en el extremo de su muelle. Los veleros y yates mas pequeños ocupaban una primera fila, completamente pegados uno al otro y tras ellos, dejando un canal de circulación se anclaron los yates y veleros medianos, detrás los mas grandes y finalmente los yates de pesca y paseo con cabinas elevadas

A las 5 de la tarde, el espigón, la terraza y los embarcaderos estaban repletos de gente que se trasladaba a sus embarcaciones con familiares y amigos. Anocheció en medio de un ir y venir de las lanchas de embarque. Marinés y yo junto con varios amigos, estábamos invitados al Counterpoint, el velero de Tato Heinrich y su esposa Roxana. Su hija mayor y un grupo de amigos y amigas se embarcaron también y ocuparon gran parte de la cubierta. El bullicio de cientos de personas a bordo de sus naves, amarradas una junto a la otra y las alegres conversaciones entre brindis y piqueos fueron interrumpidos a las 7 de la noche cuando se escuchó por los altoparlantes el pedido de apagar los motores, las radios y los celulares. Se iba a dar inicio a un espectáculo inolvidable.

El cielo despejado y con una nítida media luna permitía ver un bosque de mástiles de los veleros dispuestos en forma de anfiteatro alrededor del comedor del club cuando se escucharon las primeras notas de la obertura “La urraca ladrona” de Rossini. La Orquesta Sinfónica de Lima bajo la dirección de Luis Beteta Solano iniciaba una novedosa presentación sobre al mar de La Punta en una función a beneficio de la obra fundada por la Madre Teresa de Calcuta, la casa hogar de las Hermanas de la Caridad en Lima.

La orquesta ocupaba por completo el comedor sobre el mar cuyas mamparas frontales de vidrio habían sido retiradas. Y el mar se llenó de música..., y mantuvo la calma suficiente para que pudiéramos disfrutar del concierto mecidos suavemente por las olas como llevando el compás. Confabulado con la brisa –que nos traía el sonido con extraordinaria nitidez- y con la luz de la luna –que delineaba las siluetas de las naves- el mar se veía grandioso.

La visibilidad era bastante buena, pero la acertada instalación de una pantalla gigante permitió a los espectadores en las naves mas lejanas observar los detalles de la ejecución musical y apreciar con mucha claridad la actuación del solista Juan Antonio de Dompablo dueño de una hermosa y potente voz que arrancó muchos aplausos.

Entre la música de Donizetti –Una furtiva lágrima- y Puccini –Nesum dorma- fue intercalada la obertura “María” de Leonard Bernstein (West Side Story) y también “Con te partiro” de Francesco Sartori.

Llegada esta parte del concierto los espectadores estábamos seguros de que el viento –que nos traía la música- no permitía que a la orquesta le llegaran nuestros aplausos así que estos fueron reforzados con los sonidos de las sirenas de los yates y con el lanzamiento de coloridas luces de bengala y en el intermedio no faltó algún espontáneo que emocionado hiciera demostración de su voz.

En la segunda parte, la “Suite N° 1” de la ópera “Carmen” de Bizet, y un vals de Strauss hijo, precedieron a una muy aplaudida selección de la música de las películas de “La Guerra de las Galaxias” (Star War) de John Williams y a música peruana –valses, polka y marinera- para cerrar con la “Obertura Solemne” 1812 de Tchaikowsky.

Desde el mar podíamos ver a muchos habitantes de La Punta disfrutando del evento, unos asomados a ventanas y balcones y otros llenando las terrazas de los clubes vecinos y al terminar el programa nos sentimos realmente privilegiados, pero llegó la hora de desembarcar para asistir a la cena danzant y eran muchas personas a la vez para las lanchas de servicio. Las damas empezaron a sacar cuentas del tiempo que tardarían en bajar pero Tato, intrépido capitán del Counterpoint, les ofreció llevarlas en el velero hasta el muelle.

¿Se puede hacer eso? Preguntó Marinés incrédula.
Tato si puede. Le respondí, mientras soltamos las amarras y me quedé en proa vigilando.
...y mientras todos los asistentes esperaban impacientes su turno de desembarcar, el Counterpoint recorrió los estrechos canales de separación entre las filas de yates amarrados en medio de los gritos y los saludos de los amigos de otras embarcaciones, hasta llegar suavemente a acoderar en el muelle.
Fuimos los primeros en llegar a la cena y acomodarnos en nuestra mesa con tiempo. La asistencia fue mucho mayor de la prevista... y los ingresos para las Hermanitas de la Caridad también, pero la terraza se llenó y el club tuvo que improvisar mesas a lo largo del espigón, mientras nuestro alegre y bullanguero grupo estuvimos perfectamente ubicados junto a la pista de baile y el buffet sacándole el jugo a ambas cosas hasta la madrugada.

Entre Pisco y Nazca 26 de Octubre del 2004




Mi viaje a la sierra me obligó a postergar la atención de mis clientes limeños y recién estaba nivelándome cuando se acercaba el cumpleaños de Marinés quien había tenido una semana de mucho trabajo en la Biblioteca. A manera de compensación, le otorgaron la tarde libre el viernes 22 –día de su santo- y para celebrarlo y reducir el stress, decidimos huir de Lima . Hice una reserva en la Hacienda Ocucaje ubicada exactamente entre Pisco y Nazca, al sur de Ica. Hace algún tiempo esta hacienda vitivinícola transformó sus casas en hotel campestre.

La noche del jueves nuestro hijo Roberto, al enterarse de nuestro itinerario nos recomendó averiguar si podríamos llegar hasta Ica porque durante una protesta, los agricultores iqueños habían bloqueado la carretera y un puente cerca de Chincha y su empresa tenía varios camiones cargados de cebolla blanca detenidos en ese lugar. Llamamos al hotel y nos recomendaron esperar hasta el viernes en la mañana para comunicarnos si despejaban la pista. Claro que podrían cambiarnos las reservas para otra fecha pero la ilusión de Marinés era viajar en su cumpleaños y teníamos los maletines preparados. Las noticias por televisión esa noche fueron desalentadoras. La carretera llena de piedras y los agricultores enfrentándose con la policía.

El viernes por la mañana volví a comunicarme con el hotel en el preciso momento en que por otra línea ellos se comunicaban con Soyuz Perú Bus, la mas grande empresa de transporte de pasajeros de Ica cuyos buses parten cada 10 minutos. La protesta ha terminado, la carretera ha sido despejada y los vehículos ya están circulando.

Premunidos de un jean, una casaca, dos polos y ropa de baño nos subimos a nuestra antigua pero bien conservada cafetera –un Toyota Corolla del año 82, coincidentemente de color café- y partimos rumbo al Sur. Nos detuvimos a almorzar en San Luis de Cañete en el famoso restaurant El Piloto.

¡¡Chupe de camarones!! leyó Marinés en la carta, relamiéndose los labios.

¡¡Camarones!! dije yo casi a coro y tras una muy ligera ojeada a la carta, ordenamos el almuerzo.

Pedimos el antojado chupe y un jugoso ají de camarones con bastante arroz -para remojar en el juguito-, pero antes, a manera de piqueo y para apaciguar los jugos gástricos, pedimos unos camarones a la plancha,. con sal y limón solamente.

¿Y para tomar? Preguntó el mesero

Una cerveza Cusqueña y una Fanta.

Los meseros asumiendo que la cerveza es para mí, la ponen en mi lado y se disculpan cuando notan que Marinés cambia las botellas de lugar y se sirve la cerveza, que es una de las pocas bebidas que no me gustan. Quizás tomé demasiadas en mi época universitaria, no solo porque se ajustaba a la economía de los estudiantes sino por seguridad; los otros tragos si los conseguíamos baratos, podíamos tener la certeza de que eran falsificados, dañinos ó de pésima calidad y causantes de una resaca insoportable.

Compartimos los deliciosos y muy frescos camarones en los tres tipos de preparación y no dejamos ni lo que recomiendan las mas elementales normas de etiqueta. Luego de un café bien negro para evitar el sueño, partimos hacia Ica sin mucho tráfico en la carretera. Posiblemente las noticias de las protestas desanimaron a muchos conductores.

Al ingresar a Chincha no notamos ningún movimiento pero ambos nos manteníamos muy atentos ante la calle principal inusualmente vacía, cuando de pronto de una pequeña bocacalle de tierra apareció un gentío que irrumpió violentamente en la pista obligándome a disminuir la velocidad. Era un numeroso grupo de gente caminando a paso ligero siguiendo a una vieja camioneta pick up. A diferencia de una protesta, esta era una multitud silenciosa que invadía la carretera Panamericana Sur. Nos acercamos con cautela y notamos que poco a poco se fueron ordenando sobre el carril derecho dejando libre el paso de vehículos con dirección al norte. Nos acercamos un poco mas y apenas se desocupó el carril izquierdo, adelanté a los caminantes. Al pasar junto a la camioneta de carga pudimos ver un modesto ataud. Se trataba de un humilde pero numeroso cortejo fúnebre con rumbo al cementerio de Chincha. Marinés y yo solo nos miramos mientras dejamos salir un suspiro de alivio.

Ahora si, atravesamos el puente de Chincha, hasta ayer interrumpido y la carretera había sido totalmente despejada. No quedaba una sola piedra. Pasamos los cruces de carreteras, uno hacia la sierra de Ayacucho y el otro que se dirige al mar, a la ciudad de Pisco y llegamos a Ica.

Ya estamos –literalmente- entre Pisco y Nazca pero todavía no probamos un solo trago de esta zona pisquera y vitivinícola. Un pequeño cartel de la Hacienda Ocucaje a 34 km al sur de la ciudad de Ica, casi sobre el desvío, nos indica el ingreso al angosto camino de tierra hacia el oeste. La entrada es algo difícil porque se inicia sobre un puente -mas angosto aún- que cruza una acequia al borde de la carretera. El caminito entre cultivos de algodón, desaparece de pronto al llegar a una loma árida y se convierte en un abanico de huellas que desconcierta a los visitantes primerizos, pues al terminar la loma aparece otra parecida y ninguna de las huellas tiene apariencia de camino principal y mis recuerdos de ocasionales visitas a Ocucaje casi se desvanecen por el tiempo transcurrido -35 años- cuando con Andrés y Virgilio Rubini, compañeros de estudios universitarios veníamos a la fiestas de la vendimia. Decidí tomar el camino con menos baches y luego de varias lomas apareció ante nuestros ojos el valle de Ocucaje tras un inmenso arenal poblado de decenas de casitas de caña y barro. Poco a poco, todas las huellas dispersas en la redondeada loma empiezan a unirse entre ellas para confluir en un camino.

Si para nosotros que llegamos al atardecer, nos causó desconcierto la ausencia de señalización, me imagino la sensación desagradable para los que llegan conduciendo de noche por primera vez. Sin embargo, el lugar es tan acogedor que a los pocos minutos nos relajamos completamente contemplando los jardines y la caída del sol en los alrededores de la piscina con un delicioso Pisco Sour de bienvenida y encontrando un ramo de flores para Marinés en la habitación. Las antiguas casonas han sido bien aprovechadas para convertirlas en un cómodo alojamiento con habitaciones grandes y bien ventiladas, baños limpios y con agua caliente.

Allá por el año 1969 durante el gobierno militar del General Velasco Alvarado, la Hacienda Ocucaje, como todas las grandes haciendas peruanas, fue expropiada por un proceso de reforma agraria, con valorizaciones tan bajas que equivalían a una confiscación. El fracaso de la reforma fue estrepitoso y la mayoría de las tierras entraron en un proceso de reprivatización. Tres décadas después, la familia Rubini ha vuelto a comprar las casas que les pertenecieron para convertirlas en hotel turístico campestre al lado de su antigua bodega, que por tratarse de industria de vinos y piscos, se libró de la reforma agraria.

Durante esta larga etapa, su industria sobrevivió importando mostos –concentrados de uva- argentinos y chilenos, pues los campesinos peruanos mataron las viñedos para dedicar la tierra a cultivos menos complicados. Actualmente el departamento de Ica está recobrando su tradición y los nuevos cultivos de vid abastecen con uva nacional el 30% de las necesidades de la industria vitivinícola.

Anocheció mientras saboreábamos nuestro Pisco Sour y por tratarse de un valle enclavado en medio del desierto de Ica la temperatura bajó bruscamente hasta 13° C. Durante la primavera suele llegar a 30° C al medio día. Nos abrigamos antes de jugar una partida de tiro al Sapo. Mientras yo lanzaba las fichas de bronce y lograba hacerlas caer en los diferentes agujeros de bajos ó medios puntajes, Marinés las lanzaba dentro de la boca del sapo y lo hacía con tanta frecuencia que era imposible ganarle. La llamada para la cena me salvó de una tunda mayor. Un gran galpón antiguamente utilizado como caballeriza es ahora un comedor y discoteca, rebautizado como Piscoteca en honor al famoso licor peruano. La cena fue liviana, adecuada para dormir bien, pero antes, en el club house, pasamos un rato muy agradable en el karaoke junto a una bella chimenea cuyo original brasero era una sección de un antiguo motor de camión.

Amaneció con sol radiante el sábado. El transporte nos espera para visitar los fósiles de ballenas y otros animales en el desierto vecino. El huevo revuelto con tocino y con jamón está espectacular. El pan no está suave pero a buen diente no hay pan duro. El camioncito acondicionado como transporte panorámico no es suficiente pues el hotel está lleno y el hotel ha contratado un pequeño bus adicional para ver los fósiles de millones de años de antigüedad. La prueba del carbono 14 no ha podido determinar la edad del destartalado pero cumplidor bus que atravesó el valle hasta llegar al desierto donde un joven paleontólogo nos guió hasta los esqueletos petrificados de dos ballenas prehistóricas ó balenoptéridos, una raya gigante y un armadillo. Mientras nos explicaba los detalles de cada fósil, se lamentaba de la falta de protección estatal y la contínua desaparición de importantes restos en estudio. Los pobres habitantes de la zona, sin educación y sin civismo, colaboran con el saqueo a cambio de dinero y fósiles enteros terminan en universidades y museos extranjeros.
Nos pidió subir al bus para trasladarnos a otra zona del desierto y mostrarnos el esqueleto petrificado de un enorme cocodrilo de la era cuaternaria. Sería la última visita pues es casi mediodía y el calor se va haciendo cada vez mas fuerte. Subimos una ladera pero no ubicó los restos. ¿Podría una paraca –la tormenta de arena de la zona- enterrar nuevamente los fósiles? En esta zona es lo contrario. Los vientos fuertes van dejando expuestos los fósiles y la arena es depositada en otros lugares formando dunas. El chofer confirmó que era el lugar correcto. Definitivamente, las enormes rocas con los restos petrificados del cocodrilo han sido robados.
Es decepcionante para mi y debía serlo para todos, ver que la ganancia ilegal individual está afectando a toda la comunidad que puede perder un ingreso turístico permanente mientras el estado peruano permanece inerte.
A los turistas extranjeros les pareció increíble que esto suceda, sin embargo algunos de los peruanos lo tomaron a la broma y a su equipo de voley lo llamaron “El Cocodrilo Perdido”.

Un recorrido por la bodega, la cata de vinos y piscos y el almuerzo criollo nos levantó el ánimo. Causa rellena, anticuchos, ceviches, rocoto relleno, seco de cabrito, frejoles, adobo de cerdo, chicharrones, mazamorra morada, arroz con leche, bavarois de chirimoya, pastel de lúcuma... barriga llena...corazón contento y a dormir la siesta en una perezoza junto a la piscina tras dar cuenta de un Daiquiri de pisco con durazno y otro con limón.

En la noche terminamos una partida de billar y comenzamos una de tiro al Sapo cuando apareció un fraile franciscano con una campanita y un lamparín, recorriendo todos los ambientes del hotel llamando para la cena. Una vez reunidos los comensales nos guió hasta la bodega de vinos donde a la luz de las velas los frailes nos sirvieron buen vino y rica comida. Tras la cena, la torta de cumpleaños –Marinés no era la única que cumplía años- y empezó el show, las canciones y la música que un grupo musical con dos buenos cantantes interpretaron a pedido de los asistentes. La velada se extendió hasta pasada la medianoche.

Pero como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, llegó el domingo, día del retorno. Pasamos la mañana en la piscina, descansando, tomando sol y bebidas y observando un entretenido y reñido pero tugurizado y salpicado partido de acuavoley. Tras un suave almuerzo, nuestra antigua pero potente cafetera Toyota nos trajo tranquilamente hasta casita.